
Las cena de Nochebuena está cada vez más cerca. Tenemos menos de 15 días para que todo esté listo para el gran día. La noche del 24 de diciembre es solo el principio, a partir de ese momento se suceden las comidas y cenas familiares: Navidad, Nochevieja, Año Nuevo e incluso la Noche y el día de Reyes. Todo depende de las tradiciones de cada hogar, y de la personalidad de cada uno. Habrá quien prefiera pasar en familia cada una de estas fechas, y quien lo hará con amigos. Pero para el tema que nos concierne hoy: los centros de mesa, el con quien nos reunamos es lo de menos. Lo importante es que alrededor de este centro de mesa, sentadas frente a frente estén las personas que queremos. Este es el ingrediente fundamental de la Navidad: compartir tiempo, risas, y dulces (¡cuantos más mejor!) con nuestros seres queridos.
Una vez que tenemos ya en mente esas personas y sabemos cuantos seremos para celebrar, es importante ponerse manos a la obra con el menú y con la presentación del mismo. Así, además de la decoración de la casa, nos centraremos en los adornos de la mesa en la que tendrá lugar nuestro banquete. Es importante conocer el número de comensales, para poder realizar/escoger un centro de mesa que se ajuste a las necesidades de la mesa. Es decir, si se prevé un número elevado y la mesa es alargada podremos optar por un centro de mesa rectangular, si por el contrario la mesa es redonda, mejor que el elemento central respete esa forma.